urania26

El 21 de febrero entramos al signo Acuario (en estos días me referiré al engendro del signo 13, que no es ninguna noticia: hace siglos el sol está descoordinado respecto a los signos del zodiaco) representado por el Aguador, razón por la cual mucha gente, incluso nativa del signo, cree que su elemento en agua cuando en realidad es aire.

Los Acuario, regidos por el acuoso Urano, tienen una aproximación algo infantil pero bastante sabia ante la vida. Pero también son impredecibles, excéntricos y erráticos: los nativos de este signo tienen toda una reputación de tener un comportamiento… inimitable y muy propio de ellos, por decirlo de alguna manera. Tratar de adivinar lo que va a hacer un sujeto de estos puede ser una tarea condenada al fracaso. Y ponerlos en un trabajo altamente repetitivo y pretender amarrarlos por la rutina tampoco suele funcionar bien. No en vano el Aguador en realidad es un copero, reparte licor,tiene una historia traumática y participa en todas las fiestas del Olimpo. Conozcan a Ganimedes.

Pero primero, Hebe

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Hebe, llamada Juventas por los romanos, es un mito que inexplicablemente ha escapado a la mirada de las fanáticas de género. En un mundo eminentemente patriarcal, donde las mujeres apenas si podían aspirar a participar de una fiesta, banquete o francachela con labores casi de servidumbre (las orgías eran otra cosa, pero los griegos a veces hasta de eso las sacaban como veremos) repartiendo licor, sirviendo comida y básicamente sirviendo de adorno, Hebe es la encarnación perfecta de eso.

Hija de Zeus y de Hera, los gobernantes del Olimpo, sirve a los dioses su licor divino, la ambrosía, en sus fiestas y “se ocupa de Ares” dice un verso de la Odisea y no vamos a entrar en chismes para entender semejante afirmación. Según otra parte del mito, cuando Hércules subió al Olimpo, Hebe le fue concedida como esposa y a ella, como dote, se le entregó la juventud y la belleza eterna. Es decir, la flaca sexy de mirada fatal del Hércules de Disney que en la película se llama Megara viene siendo Hebe.

Hebe es la encarnación de la juventud y siempre anda con Afrodita, el amor y con Harmonía, la gracia, una trinidad inseparable. Básicamente, si uno quiere ser cínico, Hebe es una adolescente eterna, preciosa, que siempre anda con las otras niñas más populares de la clase y siempre se junta con los tipos más indeseables, brutos y peleadores de su entorno. Cualquiera que alguna vez haya sido despreciado por las niñas más lindas de la clase o de la cuadra por no tener la estatura suficiente o la cara de pandillero necesaria puede vibrar con esta historia: Hebe es una mimada de la vida, casi que uno siente que es una mocosa malcriada pero por joven y bonita siempre está en las mejores fiestas, sin hablar mucho pero feliz de ser un adorno para compartir la compañía.

Ahora sí, Ganimedes

Ganymede_(Rubens)

Las mujeres ahora tienen plenos derechos y no dependen de los hombres o exclusivamente de su belleza para llegar lejos, aunque ocasionalmente ayude. Pero en Grecia las feas debían pasarla bastante mal, siendo como era una sociedad que alababa la estética. Hebe, como explicaba, es el arquetipo de lo mejor que podía esperar una chica joven y bonita. Y hasta de eso la sacaron. ¿No les digo que las feministas tienen derecho a protestar?

El nombre de los troyanos, los que un día fundaron la ciudad de Troya, ciudad que según el cine tuvo como única misión que un día Brad Pitt pudiera conquistarla vestido de falda y al diablo con Aquiles y la Ilíada, viene de Tros, cuyo hijo Ilo fundó la ciudad (la palabra Ilíada, el título del poema de Homero que cuenta las aventuras de Aquiles, viene de Ilión, el nombre griego para Troya, que a su vez venía de Ilo) que se iría al demonio con el caballo.

El otro hijo de Tros y hermano de Ilo era Ganímedes. Este muchacho, el menor de los hermanos, no fundó ninguna ciudad, no levantó murallas con ayuda de Poseidón, no estableció un emporio comercial… pero era lindo. Muy, pero muy, pero muy lindo. Lo cual quiere decir que es famoso en la mitología, una luna de Júpiter se llama como él, mientras que de Ilo, fundador de ciudades y uno supone que feo, dado que le tocaba trabajar para hacerse un puesto en el mundo, no se acuerda nadie.

Según un mito, el menos conocido y repetido, a los dioses Ganimedes les pareció tan pero tan bonito, que decidieron que estaba mejor con ellos que por acá en la tierra y decidieron raptarlo para que fuera su copero, es decir su barman en sus fiestas, como Tom Cruise en Cocktail hace 22 años. A Tros lo compensaron con un par de caballos blancos y el viejo se fue muy contento por el trato.

Pero el otro mito es más complicado y, por morboso, mucho más repetido: Ganíemedes no deslumbra a todos los dioses con su belleza, sólo a uno, la medio bobadita de Zeus, a quien ya vimos que hasta en toro se convirtió para raptar a Europa en Tauro. Ahora, seré muy machista y falócrata, pero hasta cierto punto se entiende que si uno es el rey de los dioses y se puede dar el lujo, va y rapta a una mujer preciosa. Pero como dice un amigo mío, Zeus pateaba con ambas: enamorado de Ganimedes, se convierte en águila, lo rapta en el monte Ida y lo vuelve su catamito (los griegos son buenísimos para no decir las cosas como son: tuve que ir al diccionario para ver que “catamito” es “el joven que accede a una relación pederasta y sexual con una persona mayor a cambio de dinero o posición). Y el monte Ida es la cadena Kaz Dag en Turquía donde como que pasaba de todo.

Y así son los acuarianos: algo despreocupados, imaginativos, sólo comprometidos con una tarea que de verdad les guste, ampliamente sociables, un poco locos y festivos, violentamente decididos a ascender socialmente, revolucionarios y un poco nostálgicos de tiempos más fáciles… antes de que se llevaran a su patrón a hacer cabriolas de bar al Olimpo.

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