(Hay entradas para Aries, Tauro, Cáncer, Leo, Virgo, Capricornio y Acuario, pueden buscar la que necesiten en el buscador) Los sagitario son alegres, expansivas y extrovertidas; ver a uno de ellos es como ver a una alegre pelota de goma roja rebotando por todas partes y haciendo caras amistosas. Pero su ira es temible y su vengatividad fulminante, aunque se demoran en decidirse a desplegarla. Son un signo erótico casi hasta la adiccion sexual, pero les falta el erotismo del Piscis o la sutileza del Virgo. Son el alma de la fiesta, pero no la convierten en contactos socialmente valiosos, como los Leo. Son un signo mutable, contradictorio… como su mitología.

La mitología de los centauros es bastante compleja, así que va a ser preciso partirla. Por hoy, vamos a contar de dónde salieron.

El padre de la novia

Ixión era rey de los Lápitas. Como todo linaje mitológico, el suyo es complicado. En una versión es hijo de Ares, dios de la guerra. En otra, es hijo de Leonteo, un griego de la guerra de Troya, lo que ya es  menos impresionante, teniendo en cuenta que mató a cinco personas en la guerra. Cinco. En una guerra donde incendiaron una ciudad. Finalmente, en otra versión Ixión es hijo de Flegias con Apolo, es decir, de dos hombres, orientación que apuesto que no le conocían los que han enfrentado a Flegias en Dante’s Inferno en el XBox.

De todas formas, Ixion nació de algún lado y como todo el mundo creció y quiso reproducirse, así que le pidió la mano de Dia  a Dioneo a cambio de un regalo. Dineo aceptó e Ixión no le  pagó, de manera que su suegro  se llevó todos sus caballos.

¡Y de aquí salieron los centauros!, dirán ustedes. El suegro, además de  resentido, depravado. Pues no. Luego del robo, sin que Dioneo hubiera hecho nada en contra de la honra de los animalitos, Ixión organizó un banquete para entregarle públicamente el regalo debido. Ya en el banquete, con todos los invitados, le dio de regalo una cama de carbones y leños ardientes donde lo tiró. Y lo mató, por supuesto.

En la versión de Jules -Elie Delaunay (1876) así quedó Ixión cuando supo lo mal que se tomaba la gente eso de andar matando a los suegros

Los griegos tenían leyes sumamente serias sobre la dignidad familiar. Un padre podía violar a su hijo, o llevar a su amante a vivir con su esposa, o vender a su hija al mejor postor pero de incinerar al suegro nada, de manera que ninguno de los comensales quiso acompañar al entristecido rey a realizar los ritos funerarios: Ixión quedó convertido en un paria y enloqueció.

Polvo de nube

Normalmente los dioses griegos se tomaban bastante mal delitos como los de Ixión. Pero Zeus ¡ah, Zeus! Tipos impredecibles y él. Le dio lástima del incomprendido rey. Zeus, casado con Hera, de las poquísimas deidades a las que la mitología no se preocupó en darle padres de lo intimidante que era, no tenía suegros, de manera que el asunto en cuestión le parecía un asesinato corriente. .

Zeus lo llevó al Olimpo y lo sentó a la mesa de banquetes de los dioses… donde Ixión tuvo el muy buen tino de empezar a darle miraditas y luego a echarle los perros abiertamente a Hera, la mujer de su anfitrión. Cosa que el dios no se podía creer.

Ixión con Néfele, Rubens, 1615, Museo del Louvre. Hera, el original de Nefele, a un lado. Ya decidirán ustedes si estas bellezas ameritaban el lío en que se metió el sujeto...

Y no lo culpo. Usted rescata a un loco, criminal, lo lleva a su casa, lo sienta a su mesa y el tipo quiere a su pareja de postre. Zeus decidió hacer una nube con la forma de Hera y adormecer a Ixión, quien, cuando se despertó, encontró a la mamacita de Hera a su lado y procedió a hacerle los honores. La traicionera nube era Nefele, a quien ya habíamos visto más crecidita aquí.

A ver: si uno no es capaz de distinguir una nube de la nena a la que le está tirando los tejos, se merece todo lo que le pase en adelante. Y a Ixión le pasó. Zeus no sólo lo desbarrancó por el Olimpo a punta de rayos y centellas en la verdadera tormenta perfecta: le ordenó a Ares (posible padre del reo, recuerden, para que vean la ley familiar es laxa cuando la aplica el rey de los dioses…)  amarrar al infractor a una rueda llameante que recorrería el cielo a perpetuidad (el mito no dice “el sol” ni “el carro de Helios”, debía tratarse de un cometa o algo por el estilo) por haber roto las leyes de la hospitalidad. Eso, en derecho, merece por lo menos incidente de recusación: al juez no le pareció que romper la ley para matar al suegro fuera grave, pero en cambio le pareció que cortejarle a su mujer ameritaba inventarle un tormento eterno. Ixión pasó así siglos, hasta que Zeus tuvo lástima de verlo así y ordenó que lo traspasaran al inframundo, todavía amarrado a la rueda en llamas, para no tener que verlo más.

El monte Olimpo en la actualidad. Según la leyenda, por aquí tuvo que correr Ixión mientras Zeus le quería acertar con sus relámpagos

¿Y los centauros? De la unión de Nefele con Ixión nació Centauros, que no tenía de dónde salir con forma de caballo, así que era humano. Pero horrible, jorobado y deforme, el ancestro de Quasimodo, quien al no encontrar paz huyó  a vivir como un salvaje al monte Pelión, donde encontró las yeguas de las praderas de Magnesia. Así que sí, ahora sí, de ese apareamiento nacieron los que le darían nombre a Sagitario….

(Continuará con la Centauromaquia, Hercules y los Argonautas y terminará con la mitología de la carta de tarot, dependiendo de si su acogida a la miniserie)

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